En el Nuevo Testamento aparecen recogidas veintiuna cartas, la tradición cristiana reconoce a Pablo como el autor de catorce de ellas. Son conocidas como Cartas Paulinas.

No aparecen en orden cronológico, si no que primero aparecen las dirigidas a comunidades, luego las dirigidas a personas concretas y por último la dirigida a los Hebreos.

Las siete Cartas Católicas se llaman así, porque no están dirigidas a ninguna comunidad en particular, sino a los cristianos en general, son cartas circulares o encíclicas.