Colosas era una ciudad de la provincia de Frigia. Pablo visitó la provincia durante su segundo viaje apostólico, pero no consta en ningún lugar que visitara la ciudad.
Epafras, natural de Colosas, conoció a Pablo en Éfeso y se convirtió al cristianismo. Cuando volvió a Colosas, evangelizó a su gente y fundó una comunidad muy apegada a Pablo.
Estando Pablo en Roma recibió la visita de Epafras para informarle sobre las comunidades de Frigia y sobre el peligro que suponían las nuevas doctrinas que se estaban difundiendo por la región de Frigia y, sobretodo en Colosas. Estas doctrinas eran un anticipo de lo que más tarde se conocería como gnosticismo.
Pablo aprovecha la ocasión para escribirles esta carta exponiendo las verdades fundamentales sobre el dogma, la moral y el misterio de Cristo.