Éfeso era la ciudad más importante de Asia Menor, famosa por las artes mágicas y el ocultismo. El culto más importante estaba dirigido a la diosa de la fertilidad, Artemisa o Diana; su templo era considerado como una de las siete maravillas del mundo.
Por los Hechos de los Apóstoles sabemos que Pablo estuvo en Éfeso durante su segundo viaje apostólico y que en su tercer viaje eligió Éfeso como punto central de su predicación.
Pablo predicaba en contra de la superstición y el culto a los ídolos Esto provocó una revuelta popular dirigida por el platero Dionisio que le hizo abandonar la ciuad. Cuando tuvo que salir de la ciudad, dejó a Timoteo que según la tradición murió mártir en ella.

Escribió esta carta durante su primer encarcelamiento en Roma. Es posible que estuviera dirigida no sólo a la comunidad cristiana de Éfeso, sino también a las Iglesias que dependían de ella. Trata los mismos temas que en la Carta a los Colosenses, pero con mayor profundidad. Explica el plan salvador de Dios por medio de Jesucristo a favor de la humanidad.