Filipos era una ciudad de la provincia romana de
Macedonia. No tenía sinagoga, los judíos no eran
muy numerosos y se reunían a la orilla del río para sus
ritos (Hechos 16, 13). Por lo tanto, la mayor parte de los cristianos
procedía del paganismo.
Esta comunidad fue creada durante su segundo viaje, en el que estuvo acompañado
de Silas, Timoteo y Lucas. Durante el tercer viaje
apostólico realizó una visita a la ciudad.
Se cree que la carta fue escrita desde su cautividad en Éfeso
alrededor de los años 54-57
La comunidad de Filipos demostró el cariño que sentía
por Pablo enviando a Epafrodito para que cuidara de él
mientras estaba en la cárcel.
De la carta podemos destacar:
Filipenses 2, 6-11 y 4, 4-7
La carta consta de una introducción, el cuerpo de la carta y un
epilogo. No es un tratado dogmático o moral como las otras cartas,
sino una conversación intima de padre a hijo que los anima a perfeccionarse
cada vez más. Es la carta en que mejor aparece el carácter
personal de Pablo. También aparecen ocasionalmente puntos doctrinales,
sobre todo cristológicos. |
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