El apóstol Juan era hijo del Zebedeo y de Salomé, hermano de Santiago el Mayor. Nació en Betsaida, una ciudad al lado del mar de Galilea donde trabajaba como pescador.
Fue discipulo de Juan Bautista antes de conocer a Jesús. En su evangelio con cuenta, cómo tuvo lugar el primer encuentro con Jesús cuando se encontraba con Andrés, el hermano de Pedro, escuchando las enseñanzas de Juan Bautista. Este encuentro marcaría de tal forma su vida que recuerda la hora en la que se produjo. (Juan 1, 39)
Junto a Pedro y su hermano Santiago está presente en los acontecimientos más importantes de la vida del Señor: la resurrección de la hija de Jairo, la transfiguración y la agonía en el huerto de los olivos.
Es el único apóstol que permanece al lado de Jesús en el momento de la crucifixión. Está al pie de la cruz junto a María y otras mujeres. Poco antes de morir, Jesus le entregó a su Madre para que la cuidara.
Según la tradición, estableció su residencia en Éfeso. Estando allí, fue condenado a muerte por el emperador Domiciano, le introdujeron en una caldera de aceite hirviendo de la que salió ileso. Más tarde fue desterrado a la isla de Patmos, donde escribió el Apocalipsis, volvió a Éfeso tras la muerte de Domiciano y escribió las tres Cartas y el Evangelio.

En su primera Carta hace frente a los falsos maestros que habían aparecido en las primeras comunidades cristianas, amenazando su fe y sus costumbres. Juan intenta demostrar la divinidad de Jesús para combatir las herejías que negaban la encarnación y por lo tanto que Jesús fuera el Mesías, el Hijo de Dios.
La herejía gnóstica defendía, que Jesús era hijo de José y María y que había nacido igual que cualquier hombre. Por lo tanto, no era el Hijo de Dios. El verbo había habitado en Jesús transitoriamente, desde el Bautismo, realizado por Juan en el Jordán, hasta antes de la pasión. De esta forma negaban también la redención de Cristo en la cruz.

La segunda y la tercera Carta, son los escritos más breves del Nuevo Testamento. La segunda carta de Juan está dirigida a la Señora elegida y sus hijos, refiriendose a las Iglesias amenazadas por falsas doctrinas. En ella hace notar que la fe en Cristo ha de estar por encima de cualquier teoría. La tercera Carta esta dirigida a Gayo exhortando a los cristianos a recibir atentamente a las personas qwue se dedican a evangelizar.

Juan Murió en Éfeso en tiempos del emperador Trajano.