Una de las cosas más importantes que hace Jesús durante su vida pública es enseñar. Enseña en las sinagogas (Mateo 4, 23 y Juan 6, 59), en el Templo (Mateo 21, 23 y Juan 7, 14), con ocasión de las fiestas (Juan 8, 20) y hasta diariamente (Mateo 26, 55). Su forma de enseñar era parecida a la que tenían los Maestros de Israel, con los que se mezcló en su juventud (Lucas 2, 46), a los que recibe cuando se presenta la ocasión (Juan 3, 10) y que más de una vez lo interrogan (Mateo 22, 16).

Una persona se convertía en "Rabbí" cuando los demás consideraban que tenía un conocimiento profundo de las Sagradas Escrituras. Así, cuando dieron a Jesús el título de Rabbí, es decir, Maestro, Él lo acepta (Juan 13, 13), aunque a los escribas de su tiempo les reprocha ir a la caza de tal título, como si no hubiera para los hombres un solo maestro que es Dios (Mateo 23, 7).

Jesús parece un maestro como los demás, pero se distingue de ellos en que a veces habla como profeta y otras veces lo hace como intérprete autorizado de la Ley (Mateo 5, 17). Sus enseñanzas tienen siempre un carácter de novedad que sorprende a los que lo escuchan. Jesús quiere enseñar el mensaje auténtico de Dios y además pretende que los hombres vivan según ese mensaje.

La novedad de las enseñanzas de Jesús está en que "su doctrina no es de Él, sino del Padre que le ha enviado" (Juan 7, 16ss). Por tanto, dice sólo lo que le enseña el Padre (Juan 8 28). Aceptar sus enseñanzas es ser dócil a Dios mismo. Pero para llegar a esto hace falta cierta disposición de corazón que nos lleva a cumplir la voluntad de Dios (Juan 7, 17) y nos hace hombres y mujeres que están abiertos al plan divino. El mensaje y la palabra de Jesús chocará, sin embargo, con la ceguera de algunos (Juan 9, 36ss).

La palabra "Maestro", aparece setenta y cuatro veces en los Evangelios referida a Jesús. Jesús enseñó la Buena Noticia principalmente, mediante las Parábolas (dichos de Jesús) y los Milagros (hechos de Jesús). Pero no todo lo que dijo Jesús fueron parábolas. Entre las enseñanzas que nos narran los evangelios hemos seleccionado algunos textos que consideramos importantes para comprender porqué a Jesús se le llamaba "Maestro".