MAR DE GALILEA - LAGO DE GENESARET


Mateo 4, 18-22
VOCACIÓN DE LOS DISCÍPULOS
Paseando junto al lago de Galilea, vio a dos hombres: Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano, echando la red en el lago, pues eran pescadores. Y les dijo: «Venid conmigo y os haré pescadores de hombres». Ellos, al instante, dejaron las redes y lo siguieron.
Fue más adelante y vio a otros dos hermanos: Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano, en la barca con su padre Zebedeo, remendando las redes; y los llamó. Ellos, al instante, dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron.

Mateo 8, 23-27
LA TEMPESTAD CALMADA
Jesús subió a una barca acompañado de sus discípulos. De pronto se alborotó tanto el mar que las olas saltaban por encima de la barca, y él dormía. Se acercaron los discípulos y lo despertaron, diciendo: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!». Jesús les dijo: «¿Por qué tembláis, hombres de poca fe?». Entonces se levantó, increpó a los vientos y al mar y sobrevino una gran calma. Los discípulos, asombrados, decían: «¿Quién es éste que hasta el viento y el mar le obedecen?».

Mateo 14, 24-33
JESÚS CAMINA SOBRE LAS AGUAS
Mientras, la barca se hallaba ya en medio del lago, batida por las olas, porque el viento era contrario. Hacia las tres de la madrugada se dirigió a ellos andando sobre el lago. Los discípulos, al verlo caminar sobre el lago, se asustaron y decían: «¡Es un fantasma!», y se pusieron a gritar llenos de miedo. Jesús les dijo: «Tranquilizaos. Soy yo, no tengáis miedo».Pedro le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir a ti sobre las aguas». Él dijo: «Ven». Pedro saltó de la barca y fue hacia Jesús andando sobre las aguas. Pero, al ver la fuerza del viento, se asustó y, como empezaba a hundirse, gritó: «¡Sálvame, Señor!». Jesús le tendió la mano, lo agarró y le dijo: «Hombre de poca fe, ¿por qué has dudado?». Cuando subieron a la barca, el viento se calmó. Y los que estaban en ella se postraron ante él, diciendo: «Verdaderamente tú eres el hijo de Dios».