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Simón, pues este era su verdadero nombre, era
natural de Betsaida. Como su padre Juan y su hermano Andrés
se dedicaban a la pesca, estaba casado y vivía en Cafarnaum.
Fue precisamente su hermano Andrés el que le llevó a Jesús.
Cuando recibió la llamada definitiva, lo dejó todo y siguió
al Señor. En la lista de los doce apóstoles, siempre se le nombra el primero. Simón Pedro, Santiago y Juan, forman un grupo que está presente en los acontecimientos más importantes de la vida del Señor: la resurrección de la hija de Jairo, la transfiguración y la agonía en el huerto de los olivos... En muchas ocasiones ejerce de portavoz de los demás apóstoles. En Cesarea de Filipo, Pedro inspirado por Dios reconoce a Jesús como Mesías, el Hijo de Dios ( Mateo 16, 16). Jesús por su parte le llama "cefas", que en arameo significa piedra y en griego equivale a "petros" (Pedro), y le dijo que sobre esa piedra edificaría su Iglesia. Cuando arrestaron a Jesús intentó defenderlo con su espada, cortando una oreja a Malco, un criado del Sumo Sacerdote. Más tarde, cuando Caifás estaba interrogando a Jesús negó conocerle, aunque después se arrepintió y lloró amargamente. Pedro fue al primero de los apóstoles al que se apareció Jesús resucitado. (Lucas 24,34; I Corintios 15,5) Jesús resucitado pidió a Pedro, por tres veces consecutivas, la confesión de su amor. Después le hace la entrega definitiva de los poderes sobre su Iglesia (Juan 21, 15-17) |
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Junto con Pablo es el protagonista fundamental del libro de los
Hechos de los Apóstoles. Escribió dos de las Cartas Católicas, dirigidas a los cristianos en general, desde Roma. La primera hacia el año 63 y la segunda poco antes de su martirio. |
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