Agresión tras agresión
La escalada de agresiones en la década de los 30 fue una constante en el viejo continente y fuera de las fronteras de este, con acciones, como, por ejemplo:
- La expansión de Japón a través del ataque a China a través de Manchuria en 1937.
- La intervención italiana en Etiopía, en África, y en Albania, en Europa, con el deseo de ampliar los territorios coloniales .
- La participación italiana, alemana y soviética en la Guerra Civil Española con la intención de probar armamento.
- La expansión del III Reich hitleriano con la militarización de la región de Renania, invadida por los franceses 15 años atrás; la ocupación de Austria conformando la Grande Alemania Imperial o Anchluss y la toma de los Sudetes checos poblados por minorías de habla alemana.
Otro punto a reseñar es la debilidad latente de las democracias. Después de la grave crisis del 29, el sistema político democrático estaba en horas bajas y la agitación social por la desocupación y la miseria era evidente. Además, la Sociedad de Naciones, organización que tenía que velar por la neutralidad y el arbitrio, bien temprano fue desacreditada en cuanto a pactos de cariz internacional por las grandes potencias y permaneció siempre aislada de las grandes decisiones en materia de relaciones internacionales.
Como colofón, la Conferencia de Múnich de 1938, donde Francia y el Reino Unido claudicaban y permitían que Hitler descompusiera Checoslovaquia, confirmaba esta debilidad frente a los regímenes totalitarios. En última instancia, y previamente al estallido del conflicto, se urdió un sistema de alianzas que nuevamente funcionó como un preciso sistema de engranaje de un reloj.
Por un lado, en 1936 Alemania firmaba una alianza político-militar con Italia en aquello que se denomina como Pacto de Acero (nacía el Eje con Roma y Berlín como capitales); junto con este, los alemanes firmaban el Pacto Antikomintern con Japón, potencia también totalitaria al extremo oriental; y, además, la URSS era aislada de Francia y el Reino Unido con la firma del Pacto germano-soviético en agosto del 1939 y el posterior reparto de Polonia entre alemanes y rusos en septiembre. Acto seguido, franceses y británicos se aliaban ante esta ofensiva teutona y declaraban la guerra a los alemanes.
