Félix Rubén García Sarmiento, conocido como Rubén Darío, nació en Metapa, Nicaragua, el 18 de enero de 1867; ya en su niñez se aprecia cierto talento para las letras puesto que él mismo, en su autobiografía, comenta: "a los tres años ya sabía leer". Desde joven empezó a colaborar con periódicos y diversas revistas literarias. Viajó por numerosos países como El Salvador, Chile, donde escribió Azul; San Salvador, donde se casó civilmente con Rafaela Contreras; y Costa Rica, donde nació su primer hijo, Rubén. De allí partió, ya él solo, hacia España, donde conoció a muchos escritores como José Zorrilla, Juan Valera o Emilia Pardo Bazán, entre otros.
Fue nombrado cónsul en Buenos Aires, lo que le amplió sus posibilidades de viajar a otros países. En Nueva York, conoció a José Martí y, en París, deambuló por el mundo de la bohemia. En España trabajó como corresponsal del periódico La Nación, para informar de la situación española frente a la crisis provocada por el "desastre del 98"; además, estuvo también en La Habana, México, Brasil o Panamá. Murió en Nicaragua el 6 de febrero de 1916.
En su evolución poética se aprecian influencias de otras culturas:
- De la literatura francesa: del Parnasianismo con su ideal del arte por el arte, la perfección formal, la mitología... y con autores como Théophile Gautier y Leconte de Lisle; y del Simbolismo, corriente que pretende captar la realidad a través de símbolos e imágenes para mostrar lo que no se ve: sentimientos, sensaciones..., sobre todo de Paul Verlaine. Del Romanticismo recibe la influencia de Víctor Hugo.
- De la literatura española, que en un principio causa cierto rechazo a los autores hispanoamericanos, pero hacia la que Rubén muestra admiración por poetas antiguos como Gonzalo de Berceo, el Arcipreste de Hita, Jorge Manrique y, sobre todo por Bécquer, como puente entre el Romanticismo y la poesía contemporánea. De hecho, el propio Rubén diría: "El Modernismo no es otra cosa que el verso y la prosa castellanos pasados por el fino tamiz del buen verso y de la buena prosa franceses".
- También habría que citar la influencia de autores norteamericanos como Edgar Allan Poe o Walt Whitman.