Ya hemos comentado que los alimentos son los productos sólidos o líquidos que ingerimos, de los cuales el cuerpo obtiene los nutrientes que necesita para vivir.
Podemos clasificar los alimentos en 7 grupos:
Grupo 1: Leches y derivados
Realizan una función plástica, participan en el mantenimiento y en la formación de las distintas estructuras del organismo. Son alimentos que aportan proteínas y energía. Los alimentos que pertenecen a este grupo son la leche, los yogures, el queso...
La leche tiene un gran aporte de nutrientes y es en los recién nacidos un alimento básico. Aporta hidratos de carbono, proteínas, grasas y es rica en vitaminas y minerales, sobre todo, vitamina A y calcio. Los yogures se obtienen al añadir a la leche fermentos que degradan la lactosa. En cuanto al queso, su valor nutricional es muy parecido al de la leche, pero con mayor aporte de calorías y con mayor aporte de proteínas, calcio, fósforo y vitaminas.
Grupo 2: Carne, pescados, huevos
Realizan una función plástica. Son alimentos que proporcionan gran cantidad de proteínas, hierro y vitaminas del grupo B. Las proteínas de la carne son tan importantes como las del pescado o los huevos, pero sí es verdad que el pescado es más saludable porque además aporta grasas omega 3.
Las carnes menos grasas son las de vacuno, caballo, pollo, pavo y conejo, las más grasas son las de cerdo, cordero y pato.
Además de los pescados, también podemos incluir en este grupo los mariscos. Tienen un alto contenido proteico y son muy ricos en fósforo, sodio, yodo, potasio y hierro.
Grupo 3: Patatas, legumbres y frutos secos
Realizan una función plástica y energética. A nivel energético aportan hidratos de carbono, aunque las legumbres y los frutos secos también aportan proteínas.
Todos los tubérculos se encuentran en este grupo: patatas, boniatos, batatas... Entre las legumbres destacan las alubias, garbanzos, lentejas..., que aportan mucha fibra. Y los frutos secos (avellanas, almendras, nueces, cacahuetes, castañas...) que aportan grasas y son una gran fuente de minerales.
Grupo 4: Verduras y hortalizas
Poseen una función reguladora en el cuerpo. Aportan vitaminas, minerales y fibra, también contienen agua. Entre ellas tenemos las acelgas, lechuga, espinacas, judías verdes, zanahorias...
Se ha relacionado este grupo de alimentos con beneficios para la salud, más específicamente, con beneficios cardiovasculares.
Grupo 5: Frutas
Es muy similar al grupo de verduras y hortalizas, aportan vitaminas, minerales y gran cantidad de agua, las frutas poseen azúcares como la sacarosa, la fructosa y la glucosa pero con un bajo aporte calórico. También realizan una función reguladora.
Algunas de las frutas que más se consumen son: naranjas, manzanas, peras, uvas, plátanos, ciruelas, fresas, melón, sandía, piña...
Grupo 6: Cereales y derivados, azúcar y dulces
Tienen función energética. Proporcionan hidratos de carbono, son muy calóricos y también aportan vitaminas del grupo B.
Los cereales son el trigo, el arroz, el maíz, la cebada, el centeno, la avena...
El azúcar contiene muy pocos nutrientes y muchas calorías y los dulces poseen un valor nutritivo muy bajo.
Grupo 7: Grasas, aceite y mantequilla
El principal aporte de este grupo son las grasas, junto con el grupo anterior es uno de los más calóricos. También aportan vitaminas A, E, D y K. Su principal función es la energética.
Estos grupos de alimentos fueron creados por el Programa de Educación en la Alimentación y Nutrición (EDALNU) en los años 60 para dar a conocer a la población cómo realizar una dieta equilibrada. La clasificación de los diferentes grupos de alimentos se realizó en función de los nutrientes que contienen y de las funciones que realizan.