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Revisar el examen

Las calificaciones pueden ser una fuente de conflictos entre profesores y alumnos. En este caso, el trabajo de los padres tiene que ser hacer reflexionar a los hijos y contrastar la opinión de los profesores. El objetivo final tiene que ser analizar el trabajo y buscar formas de mejorar para la siguiente prueba.

La actitud ante los conflictos. Vídeo de CeDeC MECD en Youtube. Licencia Creative Commons by

Coral Pulido es madre de dos alumnos del IES "Enrique Díez-Canedo". Como cuenta en este vídeo, en algunas ocasiones ha tenido que afrontar conflictos surgidos entre sus hijos y los profesores, sobre todo por diferencias en las calificaciones de alguna prueba.

No solo mirar la nota

Los exámenes, una vez corregidos, son una muestra excelente de los aciertos y errores. Por tanto, no se trata de mirar solo la calificación sino de usarlos como fuente de información para saber qué fallos se están cometiendo y qué cosas se deben seguir haciendo de la misma manera.

Sacar provecho de los suspensos

Es necesario revisar cada prueba corregida. Hay que analizar en qué es necesario mejorar. Puede ser la organización de la pregunta, o un error de concepto, o un paso equivocado en un problema. La única manera de no volver a cometer esos errores es conocerlos.

En todo caso, los padres pueden ser agentes activos en la revisión de los resultados académicos. Estos serían algunos consejos:

  • Vale la pena consultar con el tutor de su hijo.
  • Es necesario revisar el trabajo todo el trabajo realizado para el examen: la secuencia de cómo lo ha preparado, el nivel de dominio que mostraba en casa, en situación relajada, y el resultado final obtenido en el mencionado examen.
  • Cuando se comente en casa el resultado de un examen, valorar de forma positiva y en primer lugar, aquello que haya ido bien. 
  • Analizar con el chico lo que no ha ido tan bien y las posibles causas. Pueden anotar estas causas y justo al lado señalar soluciones o aspectos que habrá que mejorar.

¿Por qué he suspendido?

Alumno y profesora hablando

Esta es la pregunta que todo estudiante debe hacerse después de recibir una mala calificación. Si no ha suspendido, debe centrar su atención en los fallos cometidos. En cualquier caso, es muy conveniente hacer una revisión de los exámenes con el profesor.

El diario digital "20minutos" ofrece unos sencillos consejos de la actitud que debe adoptar el estudiante a a la hora de plantear sus dudas sobre la nota de un examen.

Un suspenso en un examen debe ser visto como un síntoma de que algo no funciona bien. Sin embargo no se debe dramatizar en exceso ya que, con un trabajo adecuado, el suspenso siempre es corregible. La actitud de los padres tendrá que ser la de analizar lo que ha pasado en primer lugar con los chicos. Después será el momento de hablar con los profesores y establecer las medidas para superar las dificultades.

 

El suspenso en corregible. Vídeo de CeDeC MECD en Youtube. Licencia Creative Commons by

Antonio Pizarro, director del IES "Enrique Díez-Canedo", insiste en la necesidad de que los padres estén vigilantes de la trayectoria de sus hijos. Esta actitud de los padres debe acentuarse especialmente en los cambios de etapa. De esta, será posible poner las medidas necesarias en cuanto se detecte alguna dificultad.

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